'Stop Online Piracy Act' y 'Protect Intellectual Property Act' son dos proyectos de ley que se tratan en el congreso estadounidense y tienen como fin 'acabar con las violaciones de propiedad intelectual' que se dan a diario en la red. Eso incluye la publicación de libros, música, películas, software, obras artísticas, entre otros. Lo que hacen estas leyes, es facultar al aparato judicial estadounidense para operar contra sitios que violen derechos de autor, o faciliten la violación de los mismos:
- cerrándolos, o dándolos de baja en los servidores que estén dentro del territorio estadounidense
- perseguiendo a sus propietarios, multando sitios, dando penas de cárcel
- y eliminando todos sus contenidos, datos y demás en motores de búsqueda y data center
Sitios como Wikipedia, Vimeo, Flickr, o el mismísimo Youtube, desaparecerían casi por completo. La ley plantea, de forma casi estúpida que cualquier sitio que vulnere -de alguna forma- derechos de autor y tenga sus servidores en el territorio estadounidense, tiene que pagar un importe en calidad de multa, y de no ser así, tienen que cerrarse. Pero al mismo tiempo, los sitios que redirijan links hacia esas páginas, también serán blanco. Imaginen lo que pasaría con youtube, y los cientos de millones de videos que están subidos a la web que de una u otra manera pueden estar 'violando derechos de autor'. Poniendo un caso burdo, si nosotros decidiéramos hacer un cover de Metallica, y subirlo a internet, teóricamente estaríamos cayendo en un delito de falsificación, y también violando derechos de autor.
La ley también le da libertad de acción al poder judicial estadounidense para espiar hábitos de navegación de los usuarios, y su transferencia de datos, con el pretexto de buscar sitios -en territorio yankee, o el extranjero- , que violen la norma. Si están dentro del territorio, lo cierran. Si están en el extranjero, hacen presión para lograr que se cierre, o lo bloquean de buscadores (que es el equivalente de asesinar un sitio de internet, ya que hace casi imposible el tráfico hacia la página).
Bajo estos criterios sitios como Taringa!, Cuevana, Media Fire, Fileserve, miles y miles de foros y páginas de intercambio de archivos P2P, podrían desaparecer y volverse inaccesibles para el resto del mundo. También los usuarios estadounidense, estarían siendo monitoreados y perseguidos, inclusive en ámbitos privados, como sus casillas de email. Podrían pasar varios años en prisión, o tener que pagar miles de dólares en multa por simplemente escuchar un tema de música, o grabarlo del sitio de una radio que no pagó derechos de autor. ¿Suena ridículo no?, pero no es algo tan alejado de la realidad como parece.
Nosotros también podemos ser monitoreados, siempre y cuando los servidores del servicio que usemos, esté en EE.UU. o parte de la información, circule por servidores estadounidenses, violando parte nuestra privacidad, aunque obviamente no vamos a ir presos, ya que la legislación Argentina al respecto no está tan avanzada como para vulnerar nuestra privacidad (en búsqueda de los temas que descargamos a escondidas de Chiquititas). Sin embargo, sí se puede investigar algunos usuarios y propietarios de sitios web dado el caso, caratularlos como criminales y pedir extradicción.
En los últimos días, los dueños de Taringa! enfrentan un juicio en Argentina por ser 'partícipes' en la violación de derechos de autor a través de su sitio web, y el FBI los tiene en la mira, lo cual podría complicarlos más.
Esta calamidad legal, que atenta contra uno de los principios básicos de la libertad en el mismimísimo territorio yankee y en muchos otros países , el acceso a la información, tiene el apoyo principalmente de grandes compañías discográficas. Y a ella se oponen millones de usuarios alrededor del mundo, grandes empresas de la web como Youtube, Google, Facebook, Wikipedia, LinkedIn, Yahoo, Twitter, Fundación Moozilla, Organizaciones de Derechos Humanos, Reporteros Sin Fronteras, entre las más representativas de la larga lista.
Atrás quedaron los días de los principios fundacionales de la internet, y del sueño de la gran nube de la información de la cual todos alrededor del mundo podíamos nutrirnos. En caso de sancionarse la ley, el tráfico de la red cambiaría radicalmente. Por seguro que muchos sitios, programas y servicios que usamos a diario, pueden desaparecer. Y peor aún, millones de usuarios alrededor del mundo quedarán sin acceso a muchísimo material que puede estar protegido.
En internet, grupos de cyberactivistas se pronuncian en contra con el hashtag #StopSopa en twitter, grupos en facebook, y varios sitios realizaron un apagón digital en protesta por la ley.
Anonymous el día de ayer atacó con más de 5.600 personas simultáneamente sitios del gobierno estadounidense y empresas discográficas, tras el cierre de MegaUpload. El FBI declaró que el cierre del sitio no tiene relación con la ley SOPA, sino más bien con una red 'mafiosa'. En foros y portales no dejan de circular sospechas ya que a través de Megaupload circulaba el 4% del tráfico información en internet.
